sábado, 27 de diciembre de 2008

Ni blanco, ni negro; gris

Una de las ideas principales que todo estudiante de Economía, cualquiera que sea la rama, debe aprender es la inexistencia de medidas absolutamente buenas o malas. Cuando un profesor explica una medida de Política económica, es frecuente que algún alumno pregunte si, en definitiva, es buena o mala. Pues dependerá de los objetivos, de las circunstancias y de cómo respondan los agentes económicos. Por poner un ejemplo reciente, el llamado plan de rescate bancario intenta proporcionar seguridad y liquidez al mercado financiero... lo cual es inicialmente bueno. Pero, si como ocurrió en la primera subasta, las entidades no recurren a él, simplemente se estarán desperdiciando unos recursos muy valiosos en estos tiempos de crisis... lo cual, naturalmente, es malo.

Hago esta pequeña introducción para llegar al objeto de esta entrada, cual es otra de Onésimo Álvarez-Moro en El blog Salmón, en la que se asegura que Subir lo que se paga para el desempleo es bueno. El autor viene a concluir que incrementar el importe individual percibido por el seguro de desempleo es bueno porque a) los parados sufrirán menos la crisis, b) será más fácil la "reconversión" del sistema productivo español hacia sectores de futuro y c) es una manera "inversora" de gastar los fondos públicos, frente a otras alternativas de puro dispendio. No contrapone, sin embargo, los posibles perjuicios que esta medida pudiera tener, y que te invito a descubrir a continuación:
  • El incremento del seguro de desemplo aumenta el gasto público, lo que tenderá a elevar el déficit público. ¿Qué problemas puede conllevar un déficit público elevado?
  • Si el desempleado percibe, más o menos, el sueldo que obtenía trabajando, ¿tendrá incentivos para buscar empleo? ¿O para recibir cursos de formación? Si la respuesta a alguna de estas preguntas es negativa, ¿qué repercusiones tendrá ese efecto en la economía española?
  • A largo plazo, es probable que la medida favorezca la reasignación de recursos, es decir, que haya más inversión y trabajo en los sectores competitivos que en los no competitivos. Pero, si desaparecen muchas empresas porque no cuentan con la ayuda necesaria, ¿será mayor el coste que el beneficio alcanzable? Piénsese en los empleos destruidos, la reducción del consumo, la disminución de la inversión, el gasto público dedicado al desempleo,...
  • ¿Qué otros problemas económicos puede generar la medida?
  • ¿Y qué otros de naturaleza social o política generará el cierre de empresas y el incremento del desempleo?
Hecho el análisis previo, y antes de juzgar si la medida ofrece más beneficios que perjuicios, o lo contrario, ten presente que la has estudiado desde el enfoque sugerido en la entrada de El blog Salmón, que no necesariamente ha de coincidir con el objetivo gubernamental. En éste, seguramente, pesará más el interés por preservar la capacidad adquisitiva de los desempleados y, con ella, el consumo.

Como siempre, comparte tus respuestas iniciales mediante comentarios a esta entrada y utiliza EnEcoNews-Wiki para las respuestas definitivas.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Un rompecabezas macroeconómico


Traslado a este blog, espero que con su beneplácito, la entrada que el célebre Gregory Mankiw incluye en el suyo, y en la que hace una pregunta a los alumnos que estudian Macroeconomía: en una economía en recesión, los tipos de interés real y de cambio crecen simultáneamente. ¿Por qué?

Comparte tu respuesta mediante comentarios a esta entrada e incluye la solución correcta en EnEcoNews-Wiki.

domingo, 9 de noviembre de 2008

¿Propia o en alquiler?

Una de las costumbres más arraigadas en España es la de comprar una vivienda. Apenas disponemos de recursos suficientes, y, a veces, sin siquiera tenerlos, vamos al banco a solicitar un préstamo hipotecario. Muchos afirman que habitar una casa en alquiler es desperdiciar el dinero. Para que compruebes si, realmente, resulta más interesante comprar o alquilar una vivienda, te propongo que entres en esta dirección y hagas algunos cálculos (muy, muy sencillos):

Simulador de The New York Times

Te aconsejo que, entre otras opciones, varíes la tasa de apreciación de la vivienda propia. Seguro que te sorprenderá el resultado, pero, lo más importante, es que intentes explicar la razón de que los españoles hayamos comprado masivamente viviendas en función de esa tasa de apreciación.

Y, ya puestos, puedes informarte de un nuevo producto inmobiliario que se está ofreciendo en estos tiempos de crisis: el alquiler de vivienda con opción de compra. Algo así como el tradicional leasing al servicio de la vivienda. Rafael R. López, de tablondeanuncios.com, nos ofrece el lugar donde informarnos (gracias).

Compara las crisis económicas

Se suele decir que, quien desconoce su historia, está condenado a repetirla. Y puede que sea cierto, pero no lo es menos que el tiempo pasado nunca vuelve (¡ya quisiera yo tener 18 años ahora!) y que, por ello, las circunstancias actuales siempre serán distintas, en mayor o menor medida, a las anteriores.

En no pocos medios de comunicación y otros foros especializados, se está comparando la actual crisis económica con la sufrida en los años 30 del siglo pasado. Para que tengas tu propia opinión al respecto, te aconsejo que visiones los videos Crisis del '29. ¡Viva la Bolsa! que puedes encontrar en YouTube. Aquí te dejo la primera parte para que, si quieres, puedas ir entrando en materia.



Enlaces a las partes dos a seis: Parte 2, Parte 3, Parte 4, Parte 5 y Parte 6.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Inflación en la crisis

La elevación de los precios ha sido una de las preocupaciones constantes de los gobiernos en el último año. El aumento de los precios de los cereales, primero, y del petróleo, simultáneamente y después, encarecieron todos los productos, como puedes ver en la tercera página de esta Nota de prensa del INE. No obstante, la reducción del precio del crudo, junto al estancamiento del consumo, han permitido rebajar la tasa de inflación en los dos últimos meses. Ya se habla del efecto de la crisis sobre la inflación (por ejemplo, en este artículo de Expansión).

Explica con la ayuda de uno o varios gráficos los cambios acaecidos en la inflación española durante el último año. En concreto, responde a las siguientes preguntas:
  1. ¿Qué provocó el aumento de la inflación y cómo se representa ese cambio?
  2. ¿Qué efectos generó el incremento de la inflación sobre la demanda y la oferta agregadas?
  3. ¿Por qué va disminuyendo la inflación y cómo se representa el cambio?

Utiliza los comentarios a esta entrada para compartir tus ideas y, después, incluye las respuestas en EnEcoNews-Wiki.

No me extraña

No. No me extraña. No me extraña que David Lewis, el representante del sistema financiero británico, vaya a dejar su puesto el próximo día 7 de noviembre. Lo vaya a dejar o le vayan a echar, que todo es posible. Lo raro es que, con declaraciones como ésta, haya sido capaz de llegar a donde ha llegado. ¿Cómo se puede decir que la culpa de la crisis es de los que están "hipotecados" hasta las cejas! ¿A qué imbécil se le ocurre afirmar que fueron ellos -nosotros- quienes debimos prever que no podríamos pagar los préstamos solicitados! ¿Cómo puede ser uno tan tonto -o tan hipócrita, o tan maquiavélico- de descargar las culpas sobre los reguladores, las entidades de valoración de deuda y los consumidores en vez de atribuirlas a quienes realmente son los causantes de la crisis, las entidades financieras!

Mr. Lewis, que se burla de la ineptitud de los reguladores, debe de haber leído pocas noticias sobre la crisis. Desde luego, no parece haber visto esta fenomenal explicación en forma de cómic. Ni estas otras viñetas, que, entre otras muchas entradas en blogs y algún video humorístico, aclaran bien lo que ha ocurrido. Porque, de haberse informado convenientemente, seguro que coincidiría con nosotros, con todos nosotros, en que el problema ha sido originado por el propio sistema crediticio, por la avaricia de los bancos dicen algunos.

¿O, acaso, si yo voy al banco a pedir, no pretendo que me presten lo máximo posible y al menor tipo de interés? ¡Pues claro! Igual que hacen los bancos entre sí, cuando se piden prestado para realizar sus operaciones. Y, ¿no es menos cierto que corresponde al prestamista asegurarse de que el préstamo será reembolsado? ¡Pues claro! Si yo le presto a un amigo, o estoy seguro de que me lo devolverá, o le presto solo aquello que estoy dispuesto a asumir como pérdida. Desde luego, no le prestaré tanto como para quebrar mi situación financiera y no tener ni para comer. Y, como los bancos tienen pocos amigos, si es que tienen alguno, la deducción es fácil: se ha de prestar solo cuando se está seguro, o hay una alta probabilidad, de que el préstamo se devolverá; nunca cuando el riesgo de impago es elevado.

Así que, Mr. Lewis, ceje en sus vanos intentos de intoxicar la opinión pública, que, si alguien tuvo que velar por sus intereses, fueron las entidades crediticas. No es el "hipotecado" quien debe preocuparse (más de lo necesario) por la devolución del crédito, pues, al fin y al cabo, perderá su casa, pero podrá seguir viviendo. Es el banco quien debe asegurarse la devolución del préstamo, pues, de no producirse, perderá el dinero prestado y, quizá, dejará de tener la solvencia suficiente y entrará en dificultades. Y, si además, quiso sobre-aprovechar el auge de la construcción, que arree con las consecuencias. Ya bastante hacemos los ciudadanos, a través de los planes estatales que se están emprendiendo, con salvarle el culo (perdón por la expresión) ahora que tiene problemas. Bien sea directamente, a través de una elevación de impuestos (véase este artículo), bien sea indirectamente, como coste de oportunidad por no realizar inversiones públicas, los ciudadanos pagaremos el rescate del sistema financiero. Así que, Mr Lewis, no nos adjudique, además, una culpa que no tenemos.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Vinos, vinagres y ¿aceites?

Una de las frutas más utilizadas por el hombre es la uva. La comemos como fruta, la exprimimos para obtener mosto, su zumo lo dejamos fermentar para conseguir vino y, cuando éste deja de tener buen gusto, lo aprovechamos como vinagre. No resulta extraño, por ello, que algunas bodegas comercialicen sus vinos agrios como subproductos naturales que son del proceso de fabricación. O que, como nos cuenta esta noticia, elaboren vinagres de postín (glamurosos dirían otros más modernos) en forma de vinagres aromáticos. Lo que no es tan común es el paso del vino al aceite. No, no se trata de un novedoso proceso químico que convierta el zumo fermentado de la uva en zumo natural de la aceituna, sino de que algunas bodegas renombradas empiezan a vender aceite de oliva extra virgen. ¿Por qué? Sencillamente, porque el aceite de calidad proporcionará pingües beneficios.

Explica y representa gráficamente la razón del incremento extraordinario de los beneficios proporcionados por el aceite de oliva extra virgen (y, si quieres, de los vinagres aromáticos) y de la incorporación de las bodegas al mercado del aceite.

Propón tu respuesta en un comentario a esta entrada y redacta la respuesta definitiva en EnEcoNews-Wiki.